lunes, 3 de abril de 2017

¿Vamos de paseo?

Una relajada caminata bajo el sol, por una tranquila playa, entre árboles por un frondoso parque, por espectaculares montañas o por cualquier moderno paisaje urbano... Da igual, lo importante es ponerse a caminar por la cantidad de beneficios que se obtienen.




Pasear ayuda a eliminar el estrés. Ir de paseo solos o en agradable compañía es una actividad relajante y divertida que nos pone en contacto con la naturaleza (playa, campo, montaña) o con ambientes urbanos. Tanto si vamos solas como acompañadas, nos relaja, y si vamos solas, nos aísla e induce recuerdos, pensamientos y vivencias, que se repasan al ritmo de nuestro caminar. En cualquier caso, es evidente que pasear es una buena terapia para el estrés. 




Pasear beneficia la salud. Pasear es una actividad física natural, muy beneficiosa para la salud. El paseo ayuda a aliviar y controlar múltiples síntomas médicos que se presentan en diferentes enfermedades como el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión, la hipercolesterolemia, la diabetes, la osteoporosis, las alteraciones cardiovasculares, los trastornos psíquicos... En todo caso, el paseo y la marcha se deben adaptar, en su duración e intensidad, a las capacidades y cualidades físicas de cada persona, pero pueden ser realizados, sin  reparo, a cualquier edad y en cualquier condición. Pasear de treinta a sesenta minutos por día es garantía de buena salud cardiovascular, de control de la tensión arterial y de prolongación de la calidad de vida. 




Pasear controla el peso. Pasear está considerado como un ejercicio poco exigente, con un gasto calórico de unas 200 calorías por hora. Si se realiza con una marcha rápida y en terreno accidentado, el consumo de calorías se eleva hasta las 340 por hora. Estas cifras, aunque no son muy elevadas, si se suman diariamente tienen cierta importancia y, unidas a una alimentación sana y algo hipocalórica, ayudan a controlar el peso de forma eficaz y natural. 




Pasear ayuda a dormir bien. El cansancio que genera una hora de paseo al final de la tarde puede ser una buena terapia para aquellas personas que tengan insomnio u otros trastornos del sueño. Pasear es un ejercicio suave que genera no un excesivo cansancio, pero sí una relajación intensa, que es más beneficiosa aún para inducir un sueño tranquilo y reparador.




A mí me encanta pasear y lo hago con bastante frecuencia. Y a vosotras ¿os gusta salir simplemente a pasear?

1 comentario:

  1. Estoy contigo!!! Me encanta salir a pasear, y lo que desconecta una...

    Un saludoOo enorme!!

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