Somos lo que comemos, porque los alimentos en definitiva se incorporan a nuestro organismo y forman parte de nuestro cuerpo. Los hábitos alimentarios de una población determinada guardan mucha relación con el estado de salud y bienestar de sus habitantes, y en España nos podemos considerar unos privilegiados porque pertenecemos a la zona donde predomina la cocina mediterránea, muy saludable y equilibrada. La dieta mediterránea, tradicional de los países que baña el mar Mediterráneo, se basa en productos naturales que se cultivan y crían en estos países: trigo, arroz, aceite de oliva, frutas, verduras y hortalizas, pescados y aves. Un sistema de alimentación que no prescinde del placer y el gusto por comer bien. Además, este tipo de dieta fomenta una buena salud, ya que puede prevenir enfermedades cardiovasculares, la diabetes, algunos tipos de cáncer... Seguir este tipo de alimentación es muy fácil; solo hay que tener en cuenta una serie de pautas y nuestro organismo seguro...