Hay estudios que determinan que dormir poco engorda, influye en nuestro estado de ánimo y altera nuestros niveles de energía. Pero, además, señalan que la falta de sueño causa mala cara y es, en gran parte, responsable del envejecimiento prematuro. Es decir, si no descansamos lo suficiente, hay consecuencias en forma de mal tono de la piel, cansancio, falta de concentración, déficit de energía, irritabilidad... Descanso y noche han sido dos de las grandes bases sobre las que se han construido algunas de las teorías más populares de la historia de la belleza. Quién no ha leído alguna vez que el secreto beauty de las modelos es beber dos litros de agua al día y dormir ocho horas. Y es que la noche es el momento en el que mayor renovación e intercambio celular existe. Cuando no hay luz, se produce la hormona del crecimiento y el organismo concentra todas sus energías en regenerarse, ya que no realiza ninguna otra actividad que lo desgaste. Aprovechando estas horas de descans...